HALLAZGO DE LA VERA CRUZ (Meskal)

maxresdefaultLa festividad de Meskal se celebra bailando y encendiendo una gran hoguera conocida en la tradición etíope como “Damera”. La tradición cuenta que, en el siglo IV, Santa Elena, madre del emperador romano Constantino, tuvo una revelación en uno de sus sueños. En él se le decía que debía prender una gran hoguera y la dirección que tomara el humo le guiaría para encontrar el camino donde se encontraba la verdadera cruz donde Cristo fue crucificado. Al despertar, así lo hizo y el humo le mostró el camino correcto donde la cruz estaba enterrada. Así, cada año los etíopes festejan esta revelación en una ocasión en la que promueven la espiritualidad a través de la reconciliación, la cohesión social y la convivencia pacífica.

Cada 27 de septiembre de nuestro calendario gregoriano, (17 del mes Meskerem), todos los etíopes conmemoran el descubrimiento de la Vera Cruz, celebración que se inicia el día antes con numerosas procesiones llegadas desde las iglesias con el objetivo de rodear una construcción de madera decorada con margaritas amarillas (meskal) y una cruz. Al ponerse el sol, el patriarca de la iglesia ortodoxa etíope, prende la madera e inaugura la celebración anual de la festividad de Meskal.

Según la leyenda etíope, cuando las personas se acercaban a la pieza de la Vera Cruz su potente luz les desnudaba. Debido a esto, se tomó la decisión de enterrar la cruz en la montaña del monasterio Gishen Mariam en la región de Wollo. Allí podemos encontrar el libro que contiene la historia de la Vera Cruz de Cristo.

El día después del encendido de la gran hoguera, “Damera”, se celebra Meskal. Los creyentes hacen cruces en la cabeza con las cenizas de la hoguera como signo de devoción. En todas las ciudades importantes  la ceremonia se celebra de forma muy colorida, pero el mejor lugar sin duda para presenciar esta celebración es la capital, Addis Abeba.